Una muy interesante entrevista a Jeffrey Sachs, asesor especial del Secretario General de la ONU, con respecto al problema del hambre en el mundo, soluciones desde los países ricos. Esta reseña vista gracias a ALyCie junto con un artículo de este fin de semana en EL País me han llevado a escribir esta entrada.

La situación provocada por los biocombustibles está empezando a prender las ascuas en muchos países. Esta claro que no son los culpables de las subidas de precio de todos los alimentos por ejemplo trigo o arroz dónde las malas cosechas y el incremento de la demanda por parte de China han sido los grandes responsables, pero el incremento del precio del maíz, trigo, soja y colza es única y exclusivamente debido a su uso como fuente de biocombustibles. El 33% de la producción de maíz de USA va a ir destinada a la obtención de bioetanol, su precio se ha incrementado en un 250% en los dos últimos años.

Ya no es sólo ese incremento directo de precio, la cantidad de tierras destinadas al cultivo de cosechas tan lucrativas se extiende a costa de cultivos no subvencionados, lo cual encarece el precio de otros cultivos por falta de oferta ante una creciente demanda. La cuestión es por un lado la rentabilidad del uso de biocombustibles, sólo válida en situaciones de petróleo caro y cereales o soja y colza baratos y ahora mismo los precios de las materias primas para combustibles bio se están disparando, muchas de las plantas construidas en España están paradas y otras se ha detenido su puesta en marcha motivado por los precios de los cereales y por otro lado, ¿son todo lo verdes qué se nos está vendiendo?, Creo que en la situación de Europa, con las distancias a recorrer desde los campos de cultivo, así como el CO2 emitido durante la producción del combustible, el consumo de fertilizantes e insecticidas dan lugar a una situación donde el balance positivo de CO2 no justifica el uso de dichos carburantes. En Brasil se han colocado las destilerías junto  a los campos de cultivo de caña, empleando los camiones y resto de maquinaria de cultivo bioetanol para logra un mejor equilibrio en cuanto a emisiones de CO2 necesarias para la producción del bioetanol, en Europa y USA no creo que estemos emitiendo menos CO2, se trata más bien de una carrera para evitar a toda costa la dependencia energética del petróleo.

Se deben de replantear las políticas de subsidios a ese tipo de cultivos ya que están llevando a una situación de riesgo para gran parte de la población mundial. Esos subsidios deberían ser empleados en la investigación y puesta a punto de los biocombustibles de segunda generación basados en algas, alfalfa y plantas no destinadas a consumo humano y que como en el caso de las algas permiten unos rendimientos de cosechas bastante superiores a los de maíz, caña y colza. Que permitan eliminar las variables de los fertilizantes e insecticidas junto con una adecuada logística en el transporte tanto de las materias primas como del producto terminado a la hora de cuadrar el balance de CO2 emitido por dichos biocombustibles.

Un saludo a tod@s.